Que será de este mundo cuanto todo se convierta en cenizas...
Cuanto todo lo que quede sean las reminiscencias de un
hermoso pasado lleno de logros y
fracasos.
El avance de este mundo nos lleva a mirar al cielo
guiándonos a las estrellas y ansiar un lugar cerca de la resplandeciente luna.
Nos apremia a alcanzar una meta mucho más lejana cerca de
las pequeñas luces que brillan sobre nosotros al anochecer, como si se tratara
de un tesoro inexpugnable mientras olvidamos todo lo demás.
Destruimos la belleza de nuestro mundo tratando incompresiblemente
de descubrir un bien mayor, olvidando que bajo nuestros pies, sobre la tierra
que pisamos, reside la verdadera magnificencia.
La única reliquia y el único cielo que deberíamos desear.
Nuestro mundo.
De ahí subyace el yugo que dio vida a todo lo que nos rodea
con su esplendorosa presencia. Ahí reside la verdadera belleza, entre los
bosques y océanos de un mundo tenido de añil y ámbar.
Una verdadera joya tan azul como el zafiro y tan valiosa
como el mayor de los diamantes.
Pero quizá ya sea demasiado tarde para poder apreciarlo...
Y cuando echemos la
vista atrás únicamente veamos la reminiscencia de un mundo lleno de logros y
fracasos sumido en las cenizas de un pasado sepultado en el olvido.
Dedicado a aquellos
que apreciamos las luces del cielo sin dejar de sentir la arena bajo nuestros
pies.
Autora de "El corazón del lobo negro"
BESOS ENORMES A TODOS MIS SEGUIDORES DE GOOGLE+ Y FACEBOOK.
GRACIAS POR ESTAR AHÍ.
¡OS ADORO!
Mcuchas gracias :) La palabra es lo único que nos diferencia de otras especies. Usarla para enfatizar la belleza que nos rodea, es lo mejor que podemos hacer... Un abrazo muy grande.
ResponderEliminarLa dedicatoria me gusto. Lo de la palabra también. Que poderoso valor el de las palabras. Saludos
ResponderEliminarLa dedicatoria me gusto. Lo de la palabra también. Que poderoso valor el de las palabras. Saludos
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